Diseño y ejecución de un jardín en un bajo en Majadahonda, resuelto con césped artificial, jardineras de composite y un banco corrido integrado frente a un panelado de lamas de madera. Una lámina de agua sobre grava negra, empotrada en el propio panel, aporta sonido y un punto focal al conjunto. La plantación combina cipreses, olivo y vegetación mediterránea.
Junto al jardín, una pérgola de lamas cubre la zona de estar y el comedor exterior, sobre pavimento porcelánico efecto madera. Un cerramiento de hiedra aporta intimidad frente a las parcelas vecinas. El resultado es un jardín pensado para el uso diario, con sombra, zona de baño de sol y agua.